y de cuánto has pasado.
Con cuántos semáforos en rojo
te has encontrado,
si al final te has evadido,
si te has perdido,
si te has encontrado.
En uno de estos he aprendido
que el pasado no sólo reprocha
cuando trasnochas
y que aunque intentes huir
no puedes ir a más de 120 por hora.
Están los que frenan
y los que se ríen de los que lo hacen.
Me río y me niego a pensar
y ver pasar
con la mano en el claxon.
Que yo no aviso pero siempre arranco.
Mi estado siempre en ámbar,
y mis focos fundidos
de gastarlos esperándome,
metida en mis líos
así que en cien metros
gire adonde quiera.
Hasta el GPS me dice
que vaya hostia me espera,
que me tranquilice.
Sonrío y meto primera.
Sin miedo.
A la mierda la sirena
del poli bueno
que llevamos dentro.
Tengo toda la vida por delante
y la voy a atropellar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario